miércoles, 12 de octubre de 2011
Estafas intrínsecas
Hablando con mis padres de dificultades económicas y demás me doy cuenta de cuánto de hondo les y nos han metido algunos conceptos capitalistas y cómo han logrado que veamos como normales e incluso necesarios auténticos robos a mano armada llevados a cabo por el actual sistema que manejan bancos, empresarios y algunos de sus principales secuaces, como por ejemplo, los partidos políticos. IBI, IVA, ecotasa, contribución, seguros de vida, comunidad, hipotecas, intereses... son cosas tan intrínsecas a nuestro modo de vida actual como el respirar o el gastar energía. No es que haya que resignarse es que ni hay que planteárselo, eso es así y eso es lo que hay, hombre por Dios, tú de qué vas, parece mentira que con los estudios que tienes no entiendas que eso está montado así de toda la vida de Dios. Imagino que algo similar debería ocurrir con el diezmo en la Edad Media, quién osaba a dudar de la voluntad divina. Pues ahora, igual pero sin mano de Dios, sólo hijos de puta muy listos que tienen mi enhorabuena por haber logrado lo que han logrado. Lo que pasa es que hubo una vez que un grupo de gente dijo: "one moment, eso cómo va a ser" y empezaron a luchar por cambiar las cosas, y la cambiaron. Tal vez la generación de nuestros padres ya no tenga remedio, tal vez lleve el gen del engañado por el sistema, pero espero que las venideras piensen, luego existan, y dejen de hacer el carajote.
sábado, 8 de octubre de 2011
El mensaje del fachita
Llevaba meses sin escribir en este blog que sirve, sin más pretensiones, de muro de lamentaciones y desahogo personal. El correo electrónico me ha avisado hoy de que tenía un par de comentarios al respecto de un artículo que escribí allá por el mes de abril sobre la noticia de que el partido falangista se presenta a las elecciones de Algeciras. El mensaje defendía con vehemencia y torpeza a la Falange, seguramente sin saber siquiera qué significa, y lo hacía con insultos y desde el anonimato, algo muy común en ese tipo de gentuza. Viendo que esta humilde bitácora sirve al menos para molestar a un sólo fachita, creo que merece la pena retomar La Goleta Terrible. Al cajón y a la bodega y otra vez a navegar...
martes, 26 de julio de 2011
Crónicas de verano. Que no decaiga la actualidad
Dicen que en verano cae la actividad informativa, en realidad, dicen, cualquier tipo de actividad y por ende... La muerte y los majaras no tienen hora H ni día D y de ello depende gran parte de la actualidad. Los medios de comunicación no se pueden permitir el lujo de tener vacaciones, y menos cuando el pájaro de Twitter es un buitre que revolotea por encima de los cadáveres.
El noruego loco estremece a las playas, las piscinas, los hoteles y el mundo. El enemigo no sólo lleva chilaba. Por cierto, que en algunos medios leo que el noruego loco efectivamente es un desequilibrado, nada de ideología ni de fundamentalismo cristiano. Ben Laden no estaba loco, sabía muy bien lo que hacía, era un islamista, claro. Leo también que el asesino ha matado a partidarios de un partido al que pertenecían sus padres, que se separaron cuando el chico tenía apenas un añito. No sé si leer entre línea.
Paso página. La diosa Heroína se lleva a uno de sus hijos predilectos. Más conmoción, más aún. Sería gracioso si tuvierea gracia que a la gente le sorprenda tal cosas. Siempre es bueno saber que la droga mata, y te hace mito por lo visto. A Amy la naturaleza le dio un regalo, una voz prodigiosa, y la desaprovechó matándose. ¿Dónde está lo meritorio, lo heroico, lo mitológico?.
Paso página. El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz se ha acercado al I Foro Social del 15-M celebrado en el Parque del Retiro. Treinta segundos ha durado la noticia en la Primera (y la última). Treinta minutos en LaSexta. Si fuese una entrevista con el mismísimo ZP la pública abriría edición con la noticia.
Paso página. Una película porno china en 3D hace, en China, más taquilla que Avatar. Es que Avatar es muy mala en.
Que no decaiga la actualidad.
El noruego loco estremece a las playas, las piscinas, los hoteles y el mundo. El enemigo no sólo lleva chilaba. Por cierto, que en algunos medios leo que el noruego loco efectivamente es un desequilibrado, nada de ideología ni de fundamentalismo cristiano. Ben Laden no estaba loco, sabía muy bien lo que hacía, era un islamista, claro. Leo también que el asesino ha matado a partidarios de un partido al que pertenecían sus padres, que se separaron cuando el chico tenía apenas un añito. No sé si leer entre línea.
Paso página. La diosa Heroína se lleva a uno de sus hijos predilectos. Más conmoción, más aún. Sería gracioso si tuvierea gracia que a la gente le sorprenda tal cosas. Siempre es bueno saber que la droga mata, y te hace mito por lo visto. A Amy la naturaleza le dio un regalo, una voz prodigiosa, y la desaprovechó matándose. ¿Dónde está lo meritorio, lo heroico, lo mitológico?.
Paso página. El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz se ha acercado al I Foro Social del 15-M celebrado en el Parque del Retiro. Treinta segundos ha durado la noticia en la Primera (y la última). Treinta minutos en LaSexta. Si fuese una entrevista con el mismísimo ZP la pública abriría edición con la noticia.
Paso página. Una película porno china en 3D hace, en China, más taquilla que Avatar. Es que Avatar es muy mala en.
Que no decaiga la actualidad.
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martes, 12 de julio de 2011
Recuerdos sueltos
Personas sencillas, dignas de admiración. Noches en vela sobre la mar. La espera eterna de la mujer del marinero. Lucha incansable hasta el final. Nunca es buena hora. No hay batalla perdida.
Primeras risas y primeras lágrimas del nuevo año. De fiesta en fiesta va en un suspiro. Alegría de patio. Casa de todos. Verde dama de noche. Quién tuviera cien años menos.
Buena gente que se va. Vecinas con algo que contar. Trasnochando sin rezar. Tanto hecho y tanto por hacer. Ya va haciendo fresco.
A Chana
martes, 5 de julio de 2011
Crónicas de verano. Aquellos y estos fichajes
La mayoría de las veces no lo conocía, al contrario de como ocurre ahora ni era mi vecino, ni mi amigo, ni el amigo de algún amigo, ni un chaval de la ciudad del que había oído hablar. Leía de principio a fin esa página para tener más información del nuevo jugador: de dónde venía, qué había hecho el año anterior, cuántos goles había metido, de qué jugaba... Ni que decir tiene que cuando la noticia no hablaba de un fichaje me llevaba una pequeña decepción.
Después de muchos años, de horas de estudios, de un instituto, de una carrera y de tantas experiencias, hoy, soy yo quien cuando encarta tiene que escribir sobre los fichajes de mi equipo de siempre. Un orgullo y una responsabilidad. La emoción que sentía entonces cuando leía esas noticias escritas, tal vez por algunos de los que ahora son mis compañeros, continúa de alguna manera, de distinta manera. Ahora tengo que buscarla pero de la nada y darle forma en un papel en blanco. A veces, cuando lo hago, pienso: Ojalá mañana haya muchos niños impacientes, como yo entonces, por ver lo que estoy escribiendo en el Europa Sur. No es por satisfacción personal, eso es secundario, sino porque eso significaría que hay muchos algeciristas de presente y de futuro. Que tanta falta hace.
domingo, 3 de julio de 2011
Un cuento para Visteon
El escritor gaditano Rafael Marín, que recientemente ha publicado dos novelas, escribió para la revista sobre ciencia ficción Asimov en noviembre de 2004 un relato corto titulado 'La roca y el hierro', que extrañamente se me vino a la mente tras digerir la noticia de que 396 trabajadores gaditanos van al paro tras la decisión de la empresa Visteon de largarse.
El cuento, que homenajeaba hábilmente a los trabajadores de los astilleros de Cádiz, contaba la labor de hombres, de generaciones de hombres, que construían una aeronave única para que un grupo de elegidos abandonara un planeta Tierra a punto de morir y que iba en busca de un nuevo mundo que habitar. Aquellos que se dejaron el sudor, la sangre y en ocasiones la vida por levantar aquella obra "se quedarían aquí varados" a la espera de la desgracia en un final que me pareció tremendamente injusto.
Visteon (hasta el nombre suena a ci-fi) se marcha, parece que a otro mundo, al Tercer posiblemente, para sobrevivir o tal vez supervivir mientras que aquellos que en buena parte ayudaron durante años a levantar la empresa se quedan varados en Cádiz sin "futuro, sólo presente", resignados, viendo partir su vida desde una azotea gaditana también en un final carente de justicia con la clase trabajadora.
Para los que queráis, aquí os dejo el relato de Rafael Marín: http://crisei.blogalia.com/historias/31334
El cuento, que homenajeaba hábilmente a los trabajadores de los astilleros de Cádiz, contaba la labor de hombres, de generaciones de hombres, que construían una aeronave única para que un grupo de elegidos abandonara un planeta Tierra a punto de morir y que iba en busca de un nuevo mundo que habitar. Aquellos que se dejaron el sudor, la sangre y en ocasiones la vida por levantar aquella obra "se quedarían aquí varados" a la espera de la desgracia en un final que me pareció tremendamente injusto.
Visteon (hasta el nombre suena a ci-fi) se marcha, parece que a otro mundo, al Tercer posiblemente, para sobrevivir o tal vez supervivir mientras que aquellos que en buena parte ayudaron durante años a levantar la empresa se quedan varados en Cádiz sin "futuro, sólo presente", resignados, viendo partir su vida desde una azotea gaditana también en un final carente de justicia con la clase trabajadora.
Para los que queráis, aquí os dejo el relato de Rafael Marín: http://crisei.blogalia.com/historias/31334
sábado, 11 de junio de 2011
Crónicas de verano. El bautismo
Llega el momento en el que los minúsculos placeres toman dimensión, se reivindican, dicen: aquí estoy yo. Un tinto de verano, un ramillete de sardinas o una caballa se convierten en un lujo asequible si se sazona con la cercanía del mar. De lujo. Y todo a pesar de los pesares de la crisis y de todo lo demás. El bautizo de verano siempre es un alivio. El mío, una vez más, en El Rinconcillo, claro, la maltratada por Gibraltar. Ahí sigue, por cierto. La playa digo, y Gibraltar también, por desgracia.
La gente, aún tímida por lo dubitativo del tiempo, se va acercando ya a las playas. Y ya se ven esas estampas playeras del sur que tanto en España dieron y dan que hablar. Cerca, como no, se coloca una familia completa, con tos sus avíos. Tipo Don Rosendo en Los cruzados. Más típico no lo hay. Sigue cayendo gente, unos van cargados como si fueran al París Dakar, otros, como yo, con una toalla, un buen libro y la cartera nos sobra.
En la orilla, un joven trío de catalanes, familia de exiliados, juega a las paletas y grita cada cosa que dice. Después somos los andaluces los escandalosos. No son horas, joé. La niña pava dice: "Me he manchado de chapapote". Me muerdo la lengua.
A la espalda, los chiringuitos comienzan a llenarse. Mesas de papel, camareros quejosos de profesión, cosas fresquitas, pescado de la Bahía y gazpacho antigermano. Toma ahí. Un niño come chanquetitos con su padre, al que mira perplejo cuando mete la pedazo de mano y coge un puñado que deja el plato tieso de pescaito. Un chaval lleno de tatuajes sale con un vaso ancho extrañamente lleno de café con hielos y, para moverlo, una cuchara sopera. Cada uno a lo suyo. La cuenta, por favor. Media de sardinitas, una de ensaladilla rusa, dos tintos de verano y pan, 12,50. Bar Sin nombre, en la misma arena de Rinconcillo.
Todos alrededor parecen estar disfrutando con esos primeros rayos de verano, ese en el que poblaciones tan deficientes en tantas cosas como Algeciras o Barbate pueden llegar a ser la envidia de otras sofisticadas (pongamos que hablo de Madrid) aunque sea sólo en unos días. Bienvenido Míster veranito.
La gente, aún tímida por lo dubitativo del tiempo, se va acercando ya a las playas. Y ya se ven esas estampas playeras del sur que tanto en España dieron y dan que hablar. Cerca, como no, se coloca una familia completa, con tos sus avíos. Tipo Don Rosendo en Los cruzados. Más típico no lo hay. Sigue cayendo gente, unos van cargados como si fueran al París Dakar, otros, como yo, con una toalla, un buen libro y la cartera nos sobra.
En la orilla, un joven trío de catalanes, familia de exiliados, juega a las paletas y grita cada cosa que dice. Después somos los andaluces los escandalosos. No son horas, joé. La niña pava dice: "Me he manchado de chapapote". Me muerdo la lengua.
A la espalda, los chiringuitos comienzan a llenarse. Mesas de papel, camareros quejosos de profesión, cosas fresquitas, pescado de la Bahía y gazpacho antigermano. Toma ahí. Un niño come chanquetitos con su padre, al que mira perplejo cuando mete la pedazo de mano y coge un puñado que deja el plato tieso de pescaito. Un chaval lleno de tatuajes sale con un vaso ancho extrañamente lleno de café con hielos y, para moverlo, una cuchara sopera. Cada uno a lo suyo. La cuenta, por favor. Media de sardinitas, una de ensaladilla rusa, dos tintos de verano y pan, 12,50. Bar Sin nombre, en la misma arena de Rinconcillo.
Todos alrededor parecen estar disfrutando con esos primeros rayos de verano, ese en el que poblaciones tan deficientes en tantas cosas como Algeciras o Barbate pueden llegar a ser la envidia de otras sofisticadas (pongamos que hablo de Madrid) aunque sea sólo en unos días. Bienvenido Míster veranito.
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