martes, 26 de julio de 2011

Crónicas de verano. Que no decaiga la actualidad

Dicen que en verano cae la actividad informativa, en realidad, dicen, cualquier tipo de actividad y por ende... La muerte y los majaras no tienen hora H ni día D y de ello depende gran parte de la actualidad. Los medios de comunicación no se pueden permitir el lujo de tener vacaciones, y menos cuando el pájaro de Twitter es un buitre que revolotea por encima de los cadáveres.

El noruego loco estremece a las playas, las piscinas, los hoteles y el mundo. El enemigo no sólo lleva chilaba. Por cierto, que en algunos medios leo que el noruego loco efectivamente es un desequilibrado, nada de ideología ni de fundamentalismo cristiano. Ben Laden no estaba loco, sabía muy bien lo que hacía, era un islamista, claro.  Leo también que el asesino ha matado a partidarios de un partido al que pertenecían sus padres, que se separaron cuando el chico tenía apenas un añito. No sé si leer entre línea.

Paso página. La diosa Heroína se lleva a uno de sus hijos predilectos. Más conmoción, más aún. Sería gracioso si tuvierea gracia que a la gente le sorprenda tal cosas. Siempre es bueno saber que la droga mata, y te hace mito por lo visto. A Amy la naturaleza le dio un regalo, una voz prodigiosa, y la desaprovechó matándose. ¿Dónde está lo meritorio, lo heroico, lo mitológico?.

Paso página. El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz se ha acercado al I Foro Social del 15-M celebrado en el Parque del Retiro. Treinta segundos ha durado la noticia en la Primera (y la última). Treinta minutos en LaSexta. Si fuese una entrevista con el mismísimo ZP la pública abriría edición con la noticia.

Paso página. Una película porno china en 3D hace, en China, más taquilla que Avatar. Es que Avatar es muy mala en.

Que no decaiga la actualidad.

martes, 12 de julio de 2011

Recuerdos sueltos

Personas sencillas, dignas de admiración. Noches en vela sobre la mar. La espera eterna de la mujer del marinero. Lucha incansable hasta el final. Nunca es buena hora. No hay batalla perdida. 

Primeras risas y primeras lágrimas del nuevo año. De fiesta en fiesta va en un suspiro. Alegría de patio. Casa de todos. Verde dama de noche. Quién tuviera cien años menos.

Buena gente que se va. Vecinas con algo que contar. Trasnochando sin rezar. Tanto hecho y tanto por hacer. Ya va haciendo fresco.

                                                                                                                                       A Chana




martes, 5 de julio de 2011

Crónicas de verano. Aquellos y estos fichajes

Recuerdo de niño por estas fechas cuando a la hora de comer llegaba mi padre de echar sus calurosas siete horas de trabajo con el Europa Sur debajo del brazo. A veces, pocas, lo acompañaba también con el Marca. Nada más verlo yo dejaba de hacer lo que estuviera haciendo en aquel momento, que solía ser jugar al fútbol o a los meblis (canicas para el resto del mundo) o a los trompos o cambiaba estampas o simplemente charlaba con mis amigos. Entonces corría para darle un beso e inmediatamente arrancarle el periódico de las manos. Tras ojear por el camino la portada, por si allí había algo que me interesaba, me sentaba a la sombra e intentaba cortar camino pasando páginas y páginas para llegar cuanto antes a la del Algeciras CF. Buscaba algún fichaje de verano que me despertara la ilusión.

La mayoría de las veces no lo conocía, al contrario de como ocurre ahora ni era mi vecino, ni mi amigo, ni el amigo de algún amigo, ni un chaval de la ciudad del que había oído hablar. Leía de principio a fin esa página para tener más información del nuevo jugador: de dónde venía, qué había hecho el año anterior, cuántos goles había metido, de qué jugaba... Ni que decir tiene que cuando la noticia no hablaba de un fichaje me llevaba una pequeña decepción.

Después de muchos años, de horas de estudios, de un instituto, de una carrera y de tantas experiencias, hoy, soy yo quien cuando encarta tiene que escribir sobre los fichajes de mi equipo de siempre. Un orgullo y una responsabilidad. La emoción que sentía entonces cuando leía esas noticias escritas, tal vez por algunos de los que ahora son mis compañeros, continúa de alguna manera, de distinta manera. Ahora tengo que buscarla pero de la nada y darle forma en un papel en blanco. A veces, cuando lo hago, pienso: Ojalá mañana haya muchos niños impacientes, como yo entonces, por ver lo que estoy escribiendo en el Europa Sur. No es por satisfacción personal, eso es secundario, sino porque eso significaría que hay muchos algeciristas de presente y de futuro. Que tanta falta hace.

domingo, 3 de julio de 2011

Un cuento para Visteon

El escritor gaditano Rafael Marín, que recientemente ha publicado dos novelas, escribió para la revista sobre ciencia ficción Asimov en noviembre de 2004 un relato corto titulado 'La roca y el hierro', que extrañamente se me vino a la mente tras digerir la noticia de que 396 trabajadores gaditanos van al paro tras la decisión de la empresa Visteon de largarse.

El cuento, que homenajeaba hábilmente a los trabajadores de los astilleros de Cádiz, contaba la labor de hombres, de generaciones de hombres, que construían una aeronave única para que un grupo de elegidos abandonara un planeta Tierra a punto de morir y que iba en busca de un nuevo mundo que habitar. Aquellos que se dejaron el sudor, la sangre y en ocasiones la vida por levantar aquella obra "se quedarían aquí varados" a la espera de la desgracia en un final que me pareció tremendamente injusto.

Visteon (hasta el nombre suena a ci-fi) se marcha, parece que a otro mundo, al Tercer posiblemente, para sobrevivir o tal vez supervivir mientras que aquellos que en buena parte ayudaron durante años a levantar la empresa se quedan varados en Cádiz sin "futuro, sólo presente", resignados, viendo partir su vida desde una azotea gaditana también en un final carente de justicia con la clase trabajadora.

Para los que queráis, aquí os dejo el relato de Rafael Marín:  http://crisei.blogalia.com/historias/31334

sábado, 11 de junio de 2011

Crónicas de verano. El bautismo

Llega el momento en el que los minúsculos placeres toman dimensión, se reivindican, dicen: aquí estoy yo. Un tinto de verano, un ramillete de sardinas o una caballa se convierten en un lujo asequible si se sazona con la cercanía del mar. De lujo. Y todo a pesar de los pesares de la crisis y de todo lo demás. El bautizo de verano siempre es un alivio. El mío, una vez más, en El Rinconcillo, claro, la maltratada por Gibraltar. Ahí sigue, por cierto. La playa digo, y Gibraltar también, por desgracia.

La gente, aún tímida por lo dubitativo del tiempo, se va acercando ya a las playas. Y ya se ven esas estampas playeras del sur que tanto en España dieron y dan que hablar. Cerca, como no, se coloca una familia completa, con tos sus avíos. Tipo Don Rosendo en Los cruzados. Más típico no lo hay. Sigue cayendo gente, unos van cargados como si fueran al París Dakar, otros, como yo, con una toalla, un buen libro y la cartera nos sobra.

En la orilla, un joven trío de catalanes, familia de exiliados, juega a las paletas y grita cada cosa que dice. Después somos los andaluces los escandalosos. No son horas, joé. La niña pava dice: "Me he manchado de chapapote". Me muerdo la lengua.

A la espalda, los chiringuitos comienzan a llenarse. Mesas de papel, camareros quejosos de profesión, cosas fresquitas, pescado de la Bahía y gazpacho antigermano. Toma ahí. Un niño come chanquetitos con su padre, al que mira perplejo cuando mete la pedazo de mano y coge un puñado que deja el plato tieso de pescaito. Un chaval lleno de tatuajes sale con un vaso ancho extrañamente lleno de café con hielos y, para moverlo, una cuchara sopera. Cada uno a lo suyo. La cuenta, por favor. Media de sardinitas, una de ensaladilla rusa, dos tintos de verano y pan, 12,50. Bar Sin nombre, en la misma arena de Rinconcillo.

Todos alrededor parecen estar disfrutando con esos primeros rayos de verano, ese en el que poblaciones tan deficientes en tantas cosas como Algeciras o Barbate pueden llegar a ser la envidia de otras sofisticadas (pongamos que hablo de Madrid) aunque sea sólo en unos días. Bienvenido Míster veranito.

jueves, 2 de junio de 2011

Hora del relevo

Tal vez piense como ahora escribo por pertenecer todavía a eso que llamamos juventud, ya menos, pero todavía lo suficiente como para no sentir ese rechazo tal vez natural a todo lo que procede de los jóvenes, esa iuventusfobia que asola una sociedad que envejece y que, supongo que como siempre a lo largo de la historia, ve con malos ojos a sus futuros dominadores.

Grupos de jóvenes decidieron hace unas semanas que ya estaba bien y que era hora de hacerse escuchar. Sin más, se citaron para mostrar su indignación con un sistema que los rechaza y que ahora le tocaba ser rechazado a él. En apenas unas horas aquello se convirtió en el 15m, un movimiento social que en sólo varios días puso en jaque a unas elecciones, a un gobierno, y que se corrió como la pólvora por distintos puntos de Europa. Incluso es temido y hay quien llama hasta la muerte si es menester. Los medios de comunicación, los políticos y los tertulianos de turno (cada vez más lamentables) ignoraron y más tarde rechazaron un movimiento que no estaba dirigido por gente madura, experta, curtida, esa que gobierna un mundo hecho un verdadero asco. 

Hace unos días el Algeciras CF cayó en mano de un grupo de socios jóvenes que decidieron hacerse con el timón de un barco abandonado y dejado a la deriva por otros, por muchos. Y muchos son los que estos días han señalado precisamente su juventud como obstáculo insalvable hacia el éxito. Durante años han sido expertos gestores los que han llevado las riendas de un equipo que, mira por donde, como el mundo, está hecho un verdadero asco. Es posible que la veteranía sea un grado pero resta fuerza, gana, valentía, trabajo, constancia, ilusión, imaginación. Y esos son muchos grados. Ánimo a los nuevos.

La juventud, esa que si no se moviliza es motivo de desprecio y cuando lo hace se le desprecia por temor,  toma por fin el mando en las plazas, en los trabajos o en mi equipo de fútbol. Es hora de que se le ofrezca una oportunidad sin prejuicios. Es hora del relevo.

martes, 17 de mayo de 2011

El tercer color

El mundo se nos bipolariza. Casi todo hoy es cosa de dos: Madrid-Barça, izquierda-derecha, iPhone-Blackberry, PP-PSOE, Cristiano-Messi, la Estéban-la Campanario. Cada uno nos situamos en uno u otro bando, o debemos situarnos o, de lo contrario, estaremos señalados, ajenos a la realidad, como perdidos. No se lleva ser del equipo que nunca gana o del partido al que nunca se vota.

Esto hace a la sociedad no sólo más simple y absurda, sino más complaciente consigo misma y con el poder. Y menos democrática. Por eso, es para ilusionarse ver que hay gente que intenta pintar algo de otro color, el tercer color. Ni blanco ni negro. Esa distinta opción de acampar en el mismo kilómetro cero de España, inventar revoluciones digitales, gritar en silencio "#nolesvotes" o pedir una democracia real de una puta vez. Es la otra forma de ver y hacer las cosas, esa que intentan ridiculizar, aplastar, desprestigiar, ignorar y minimizar esos que forman parte o sacan provecho de lo bipolar, de la dictadura dual, alterna, de hoy tú y mañana yo, en la que estamos inmersos y de la que tal vez estamos empezando a salir.